En tu Habitación (Fragmento Literario)
Iluminado por un foco sepia cual década ochentista, la piel buñida de tus nalgas y mi walkman sintonizando La Oscuridad se Cierne sobre los Adolescentes, hacían una excelente combinación en tu habitación... Las capas de grasa y músculo de tu glúteo eran una excelente almohada para deslizarme al ritmo monumental de los hits del momento del ayer. De horizonte, en un lado la interrupción de la juventud volvía a ponerse en marcha; del otro, esta condición estaba en sus albores... Una anhelaba el juego, el otro comenzaba a dejarlo, de a poco, suficientemente como para poder satisfacer al capricho lúdico. La primera vez que nos vimos fue cuando el tranvía serpenteaba en grises trémulos su deportivo cuerpo. Estabas enfrente de mí, sentada rectamente, mirando mi pétrea y tímida postura. Un tsunami de verde oliva detrás de un marco en aumento, de finos labios, nariz de belleza curva y ancha, se cernían sobre mí. Sin saberlo, los dos nos escapábamos de la futilidad cotidiana. Estabas cansad...