Hozuki, la librería de Mitzuko. Una novela que aunque un poco predecible, conmueve los ánimos en todos los sentidos

*Algunas acentuaciones se evitaron por estar escrito desde una pc


¿Existirá, acaso, citando a lo irracional y a algún filósofo griego, algo que esté predestinado para nuestras vidas y nuestro deber es avanzar junto con ello, sin forzarlo…?

Aki Shimazaki nació en la prefectura de Gifu (yifú), Japón, en 1954. En 1981 mudaría a Canadá (a día de hoy vive allí), y publica en francés desde 1991.

Caracteriza a sus novelas lo foráneo y el amparo. Tanto en ésta obra como en Luna Llena, los personajes están marcados por el misterio y la adopción. Otra característica, tal vez negativa y un poco molesta, se encuentra en los diálogos, donde se conforma una pasividad unilateral. Pero la autora sabe muy bien cómo retomar el tema.

La estructura narrativa de la novela se sustenta de un cambio espaciotemporal constante, a fin de comprender los conflictos que tiene la trama.

Nos introduce en un día nevoso; en un pequeño pueblo hay una librería de Filosofía, Historia y Sociedad, que está a cargo de Mitzuko Tsuji y su madre, quien además de atender en ausencia de Mitzuko, confecciona artesanalmente cartucheras con lápices de colores. En ocasiones, también acompaña a Taro, un niño sordomudo y mestizo a realizar actividades de ocio.

Mitzuko cargará en casi toda la trama con una culpa: tiene un malestar por haber mentido acerca de Taro, inventándose una travesía por toda España, lugar en el cual, supuestamente, conocería a Felipe Santos, pintor que fallecería en un accidente automovilístico: “[…] Por desgracia, murió en un accidente de coche poco antes de reunirse conmigo. Era huérfano. Esta es la historia sobre su padre que le he contado a Taro.”

Kako Sato, esposada bajo miai, es una mujer distinguida que llegaría, con Hanako (niña de las flores), su hija, a la tienda de Mitzuko en busca de unos tomos de Filosofía.

Desde un principio, a pesar de su discapacidad, Hanako[igualmente mestiza] y Taro entablan una amistad. Entonces Kako intentará hacer lo mismo con Mitzuko, pero ésta última se cierra y se mantiene escéptica, alegando que son sumamente diferentes (ya al final cede, pero sólo un poquito).

Resulta un inconveniente el querer saber qué autor hay en la famosa librería, puesto que la autora sólo se limita a las iniciales (tal vez haya por ahí un tal Suzuki, Teitaro).

Lentamente, con dinamismo, Mitzuko comenzará a desnudarse emocionalmente e irá aceptando su neurotismo y su pasado no muy agradable. No podrá olvidar jamás a su amante de la veintena, Shoji, y su incapacidad para tener hijos al natural.

Habiendo una gran diferencia entre los personajes, podría decirse que Kako es más persona de fe e irracional, mientras que Mitzuko resulta un poco más fría y analizante.

Se creerá que entre la vida del niño y Hanako hay algo que los conecta, más allá que una amistad…

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